Valor del Mes: ISHVARA PRANIDHANA (Confianza / Entrega)

Aquí te dejo algunas palabras de Luisa Cuerda (con algunas aclaraciones de mi parte) sobre el valor que estamos trabajando este mes. Espero que te sea útil para profundizar tu práctica de Yoga y meditación, y para enriquecer tu vida cotidiana.

Gabriela


«Cuando transitamos cualquier camino, hay un momento en el que nos encontramos con un límite infranqueable, el de nuestra propia naturaleza humana. Somos mortales, somos vulnerables y hay cosas que escapan a la comprensión de nuestra mente pensante. El camino espiritual es una gran oportunidad para darnos cuenta de nuestra pequeñez. A partir de ahí, se abre como alternativa el camino de la devoción (no entendiendo esto como religión o dogma, recordemos que cada religión constituye UNA FORMA de devoción, no la devoción en sí), la devoción entendida como el reconocimiento de que, por encima, por debajo y dentro de lo que estamos viendo de nosotros mismos, hay una fuerza con la que, si conectamos, nos sostendrá para llegar a donde nuestra parte más burda nunca nos llevaría. A partir de ese momento cambia el concepto de logro y el de esfuerzo y lo que antes “hacíamos nosotros” ahora es esa fuerza la que lo hace a través nuestro. Ese cambio de contexto implica un abandono confiado en el transcurso de la vida, una confianza básica en lo que nos sostiene. Pasar de ser actor a ser canal es, posiblemente, uno de los pasos más importantes hacia la madurez del espíritu.

La devoción a Îshvara, o ISHVARA PRANIDHANA, nos genera la confianza de quien es llevado en la palma de la mano. Y una vez allí, dejamos de sentir aprensión por lo que nos puede pasar y nos abrimos a lo que tenga que suceder a través de nosotros. Copartícipes de la Fuente, comprendemos que todo es adecuado.

Cuando la práctica del yoga en cualquiera de sus aspectos o en todos ellos es una práctica perseverante, inteligente y humilde, va poco a poco apartando las nubes de la ignorancia y como consecuencia de eso, antes o después aparece una intuición de trascendencia que nos hace emprender, confiados, el camino de regreso a casa.«

 

Fuente: Luisa Cuerda