Inspiración Semanal 05-10-2020

Muchas veces nos sentimos disconformes con algún aspecto de nuestra vida o nuestra personalidad, y buscamos herramientas como el Yoga, la Meditación u otras, que nos ayuden a “mejorarnos” o “cambiarnos”.

Sabri compartió conmigo este texto que les dejo a continuación, y que me pareció una visión maravillosa acerca de lo que esperamos cuando iniciamos una práctica de Yoga, Meditación o cualquier práctica espiritual. La posibilidad de soltar la expectativa y en lugar de buscar cambiar, buscar primero abrirnos al amor compasivo hacia nosotrxs mismxs, abrirnos a aceptarnos.

En este mes que estamos trabajando SWADHYAYA, autoestudio, me parece valioso recordar esto. Antes que buscar ir hacia adentro para cambiar algo, busquemos ir hacia adentro para conocernos en profundidad, para des-cubrirnos y maravillarnos en ese reencuentro.

Espero que les sea de ayuda e inspiración.

Gabriela

 

“Cuando las personas empiezan a practicar en cualquier disciplina espiritual, piensan a menudo que de algún modo van a mejorar, lo cual es una especie de sutil agresión contra lo que en realidad  somos.

El amor compasivo (Maitri) hacia nosotros mismos no significa eliminar nada. La práctica no consiste en eliminar algo de nosotros mismos y volvernos mejores. Es aceptar lo que ya somos.

Significa que todavía podemos sentirnos enojados, alocado, tímidos, celosos, etc. Lo que cuenta es no intentar cambiar nuestro modo de ser.

El camino de la práctica se relaciona con la curiosidad y la inquisitividad.

La base somos nosotros mismos, estamos aquí para estudiarnos y llegar a conocernos ahora, no más tarde.

Ser inquisitivo o sentir curiosidad implica ser suave, preciso y abierto, o sea ser capaz de dejar de aferrarse y tener una actitud abierta. En cierto modo la suavidad consiste tratarse a sí mismo con bondad. La precisión es ser capaz de ver  con claridad, no temer ver lo que realmente está allí, igual que un científico no siente temor de mirar a través del microscopio. La apertura es ser capaz de dejar de aferrarse y abrirse.”

 La sabiduría de la no evasión. Pema Chodron