La práctica de los Valores – SANTOSHA (Satisfacción, Contentamiento)

Yoga Sutra 2.42

samtosad anuttamah sukha-labhah

“A partir de una actitud de satisfacción, se obtiene la felicidad insuperable, el bienestar mental y la alegría.”

 

Santosha es uno de los Niyamas que propone Patanjali en los Yoga Sutras. Proviene de la unión de SAM, que significa “completamente” o “plenamente” y de TUSH que quiere decir “estar contento, satisfecho, reconfortado, seguro”.

La práctica de este valor tiene mucho que ver con la aceptación y la ausencia de codicia: Aceptarnos a nosotros mismos, aceptar las circunstancias y los eventos con los que nos encontramos, aceptar a los demás y sus circunstancias son parte de la práctica de santosha, como lo es también el dejar de querer cambiar nuestra realidad constantemente. Dejar de desear que nuestra vida, nuestro entorno, nuestras relaciones, etcétera, sean de una forma diferente, para poder comenzar a valorar aquello que ya tenemos. De ahí que Patanjali nos diga que la aceptación nos conduce a la felicidad. Contentarnos con lo que tenemos nos hace ver el lado brillante de nuestra vida, valorarlo y apreciarlo. Y por ende, ser felices por el simple hecho de existir.

Cabe aclarar que este contentamiento nada tiene que ver con el conformismo. Podemos tener una vida llena de proyectos, ilusiones y metas y aun así mirar a nuestro alrededor en este instante y encontrarnos plenos.

Recordemos que la plenitud de la que nos habla el Yoga no tiene que ver con ningún condicionante externo sino con un regreso a nuestra verdadera esencia, lo cual no depende de cambiar nada en nuestro afuera. ¿Y qué pasa si lo que nos molesta y queremos cambiar está adentro? Pues, si creemos que podríamos cambiar algo dentro nuestro para llegar a nuestra paz interior, esencia, alma o como queramos llamarlo, también estaríamos errando el camino, pues nuestra verdadera esencia, nuestro SER ya es completo, perfecto y absoluto. Lo que te hace ruido no es un desarreglo interno, es tu mente. Y no se llega lejos discutiendo con ella. Más vale dejar de querer cambiar algo para reconocer lo que siempre estuvo allí. Nuevamente, contentarnos con lo que hay nos lleva a la felicidad de residir en lo que YA ES.

Aplicando este valor a la práctica de Yoga, la invitación es a aceptar aquello que llegue hoy a tu práctica: aceptar a tu cuerpo como está, aceptar la práctica como está, aceptar el entorno, las condiciones externas, etcétera. Simplemente contentarte con la posibilidad de dedicar un momento para vos y agradecer todo lo que tu cuerpo y tu mente hoy son capaces de hacer por vos y todo lo que sos capaz de hacer por ellos. En definitiva, la práctica consiste en traernos al PRESENTE, donde ni el futuro ni el pasado pueden tocarnos, donde nada sobra ni falta, donde simplemente estamos como tenemos que estar.

El Tao Te King dice: “Conténtate con lo que tienes; regocíjate en que las cosas son como son. Cuando comprendes que nada te falta, el mundo entero te pertenece.”

 

Gabriela Mangone