Bhramari Pranayama es una técnica yóguica de respiración que consiste en exhalar emitiendo el sonido del zumbido de un abejorro (según BKS Iyengar, se llama bhramari en sánscrito a una abeja grande y negra).
Mientras se ejectuta el sonido del zumbido, se deben tapar los oídos con la intención de generar una vibración intensa en el interior del cráneo.
Parece ser, pareeeceee seeerrr que esta respiración CALMA LA RABIA.
Bueno bueno bueno. ¿Quién no necesita un poquito de eso, eh?
Y también calma otras cosas, Bhramari es una píldora mágica.
Dice Swami Satyananda que esta técnica «alivia el estrés y la tensión cerebral, y también ayuda a aliviar la rabia, la ansiedad y el insomnio, aumenta la capacidad curativa del organismo. Fortalece y mejora la voz, induce un estado de meditación al armonizar la mente y dirigir la conciencia hacia adentro. La vibración del zumbido crea un efecto tranquilizador para la mente y el sistema nervioso.»
¿Cómo se hace exactamente?
Transcribo la ejecución de la técnica básica tal como lo describe Swami Satyananda Saraswati en «Asana Pranayama Mudra Bandha»:
Siéntese en una postura de meditación cómoda, con las manos descansando sobre las rodillas en jnana o chin mudra. Cierre los ojos y relaje el cuerpo durante un momento.
Durante la práctica, los labios permanecen cerrados sin hacer fuerza y los dientes ligeramente separados. De esta manera el sonido de la vibración se puede oír y sentir en el cerebro con claridad.
Levante los brazos hacia los lados, doble los codos y lleve las manos hacia los oídos. Use el dedo índice o el del medio para cerrar las orejas. Puede cerrar las aletas de las orejas sin insertar los dedos.
Lleve la conciencia al centro de la cabeza donde se ubica ajna chakra y mantenga el cuerpo en absoluta quietud.
Inhale por la nariz. Exhale despacio y con control, y al mismo tiempo haga un sonido de zumbido profundo y estable, parecido al de una abeja negra.
El sonido del zumbido debe ser fluido, parejo y continuo durante toda la exhalación.
El sonido debe ser suave y melodioso y la parte frontal del cráneo debe reverberar.
Al final de la exhalación las manos se pueden dejar quietas o regresar sobre las rodillas y luego levantarlas para la siguiente ronda. Inhalación y exhalación han de ser controladas y suaves. Esto es una ronda.